Alergias de primavera

HOY 08:47:37 | 239 LECTURAS | GENERALES

El polen llegó antes y se quedará más tiempo

Buenos Aires, 21 septiembre (NA) — Cuando llega septiembre, muchos argentinos preparan el paraguas para las lluvias finales del invierno y el inicio de la primavera, pero hay otro calendario que comienza a funcionar de manera más silenciosa y este año mucho más agresivo: el del polen en el aire.

Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, las lluvias del final del invierno, seguidas de temperaturas cálidas, hacen que las plantas crezcan más, sean más activas, generan mucha más cantidad de polen y los picos no solo inician antes, sino que duran más tiempo. En Buenos Aires, septiembre, octubre y noviembre son los meses críticos.

“Predomina en la adolescencia y adultos jóvenes, pero en los últimos años estamos observando cómo se inicia en edades cada vez más tempranas y se mantiene muchos más años”, advirtió Ana Cofré, médica otorrinolaringóloga (M.N. 117.124 / M.P.R.N. 8815) y directora del Centro Patagónico de Otorrinolaringología.

Síntomas que comienzan leves, pero se complican

Síntomas como picazón de nariz y ojos, estornudos, lagrimeo, obstrucción nasal y mucosidad integran el combo clásico que, a muchas personas no las afecta tanto, pero en otras el cuadro se complejiza.

“En algunos casos tos y asma. En algunos pacientes la intensidad de estos síntomas hace difícil su vida habitual afectando al sueño, a su trabajo o a sus actividades al aire libre y ejercicio”, explicó Cofré.

En tanto, hay algo que nadie espera: cuando la rinitis alérgica no se trata, puede derivar en broncoespasmo, agitación y tos seca o productiva, ya que, no es “un resfrío raro” sino que es alergia que se vuelve más seria.

La contaminación ambiental empeora todo, tanto que los bronquios se ven más afectados, como que las plantas generen más polen y se forma un círculo vicioso.

El problema de las personas que no consultan

“La mayoría de las veces la gente no consulta; hay gente que viene al consultorio y me dice: ‘No, pero yo lo tengo hace 10 años a esto’, porque el síntoma no les genera una gravedad. La rinitis, la picazón, los estornudos no les infieren una gravedad, entonces no consultan”, señaló Cofré.

La experta dijo que esa “falta de gravedad” es engañosa porque la congestión interfiere en el descanso, afecta la calidad de vida diaria y, si nadie diagnostica qué polen te está matando, la persona puede pasar tres meses enteros rascándote los ojos y estornudando.

Lo fundamental es conocer el tipo de polen al que somos sensibles y cuándo es la fecha de polinización. El estudio alergológico (historia clínica, pruebas cutáneas alérgicas y estudios en sangre) identifica los pólenes responsables.

El mismo puede realizarse en cualquier momento, incluso, en primavera, pero, si queremos hacer pruebas cutáneas, los antihistamínicos orales (las pastillas de alergia) deben suspenderse unos días antes. El resto del tratamiento -colirios y sprays nasales- puede continuar sin problema.

Los riesgos de automedicarse

Acá es donde muchos se equivocan: van a la farmacia, ven que hay “cosas para la alergia” y compran sin pasar por el consultorio. En ese sentido, Cofré es directa: “Cuando lo hace el paciente sin tener idea no es recomendable porque puede meter la pata y generar más daño”.

La única excepción son pacientes crónicos que ya tienen una indicación estructurada por su médico como plan de rescate, pero el resto debe consultar primero y después hacer un tratamiento.

Quiénes son los culpables esta primavera

En Buenos Aires, el plátano suele ser el villano principal, pero no es el único, ya que, durante estos meses también liberan polen:

Fresno
Álamo
Tilo
Césped

“La mayoría de las personas que se afectan en esta época ya tienen un perfil alérgico innato”, indicó Cofré, lo que significa que, si nuestro cuerpo es de los sensibles, la primavera va a ser larga.